En 30 segundos

  • Una sonda de la NASA se perdió en 1999 porque un fichero daba impulsos en libras-fuerza por segundo y el software los leía como newton por segundo.
  • Un Boeing 767 se quedó sin combustible en 1983 por repostar usando un factor en libras por litro en un avión que trabajaba en kilogramos.
  • Desde 2019 el kilogramo ya no es un objeto: se define fijando la constante de Planck.

1999: la Mars Climate Orbiter

El 23 de septiembre de 1999 la NASA perdió la Mars Climate Orbiter tras 286 días de viaje y unos 125 millones de dólares invertidos. La junta de investigación concluyó que la causa raíz fue un fichero de software en tierra, llamado Small Forces, que entregaba los datos de empuje de los propulsores en unidades anglosajonas —libras-fuerza por segundo— mientras el software de navegación los interpretaba en unidades métricas, newton por segundo.

El resultado no fue un fallo brusco, sino una desviación que se fue acumulando durante meses hasta que la sonda llegó a Marte por una trayectoria equivocada. La propia junta señaló que el problema no fue solo la conversión, sino que el proceso de verificación no llegó a detectarla en ningún momento del trayecto.

El factor en cuestión

1 libra-fuerza equivale a 4,448 newton. Un error del 4,448 en cada maniobra de corrección, repetido durante 286 días, basta para que una sonda pase por donde no debe.

1983: el planeador de Gimli

Un Boeing 767 de Air Canada, el vuelo 143 entre Montreal y Edmonton, se quedó sin combustible a media travesía. El avión era de los primeros de la compañía en trabajar en unidades métricas, y al calcular la carga se aplicó un factor de 1,77 libras por litro en lugar de los aproximadamente 0,8 kilogramos por litro que correspondían. La tripulación creyó que llevaba combustible de sobra cuando en realidad tenía menos de la mitad del necesario.

La historia terminó bien —los pilotos planearon el avión hasta una base aérea abandonada en Gimli, Manitoba, y aterrizaron sin víctimas—, y el aparato se quedó con el apodo de Gimli Glider. Es probablemente el ejemplo más citado de lo que cuesta una transición de sistema de unidades mal acompañada de procedimientos.

2019: el kilogramo dejó de ser un objeto

Durante 130 años, el kilogramo fue literalmente un cilindro de platino e iridio guardado en Sèvres. Todas las balanzas del mundo dependían, en última instancia, de esa pieza. El problema es que un objeto físico cambia: se compara con sus copias y las divergencias son medibles.

La 26.ª Conferencia General de Pesas y Medidas aprobó en noviembre de 2018 la revisión del Sistema Internacional, en vigor desde el 20 de mayo de 2019. Desde entonces el kilogramo se define fijando el valor numérico de la constante de Planck en 6,626 070 15 × 10⁻³⁴ J·s. Fue la última unidad base que dependía de un artefacto.

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Seis trampas que siguen pillando a gente

La temperatura no se convierte, se traslada

20 °C son 293,15 K, pero un aumento de 20 °C es un aumento de 20 K. Celsius y kelvin comparten el tamaño del grado y no el origen; confundir valor con incremento es el error más común en termodinámica.

El kilogramo lleva prefijo de serie

Es la única unidad base del SI cuyo nombre incluye un prefijo. Por eso los múltiplos se construyen sobre el gramo: un millón de kilogramos es una gigagramo, no una «kilokilogramo».

El litro no es del SI

La unidad SI de volumen es el metro cúbico. El litro se acepta para uso conjunto con el SI y equivale a un decímetro cúbico, pero técnicamente está fuera del sistema.

La milla náutica es un ángulo disfrazado

Vale exactamente 1.852 metros por definición internacional, cifra elegida para que equivalga a un minuto de arco de meridiano. Un nudo es simplemente una milla náutica por hora.

Un kilobyte no siempre son 1.024 bytes

Con el prefijo del SI, 1 kB son 1.000 bytes; los 1.024 corresponden al prefijo binario kibi (1 KiB). Esa diferencia del 2,4 % explica que un disco de 1 TB parezca más pequeño en el ordenador.

La presión tiene demasiadas unidades

Bar, pascal, psi, mmHg, atmósfera, metros de columna de agua… y ninguna es intercambiable de cabeza. Es la magnitud donde más conviene apoyarse en un conversor y no en la memoria.

Cómo no repetirlos

Los tres casos comparten un patrón: nadie comprobó la unidad porque todos daban por hecho cuál era. Tres hábitos baratos que lo evitan:

Conversor de bases numéricas

El otro cambio de sistema que se hace a diario: binario, octal, decimal y hexadecimal

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Preguntas frecuentes

¿Por qué un incremento de temperatura no se convierte igual que una temperatura?

Porque Celsius y kelvin comparten el tamaño del grado pero no el origen. Una temperatura de 20 °C son 293,15 K; un aumento de 20 °C es un aumento de 20 K. Con Fahrenheit cambian las dos cosas, origen y tamaño del grado.

¿Sigue existiendo el kilogramo patrón?

El cilindro sigue guardado, pero ya no define nada. Desde el 20 de mayo de 2019 el kilogramo se define fijando la constante de Planck, y el prototipo internacional dejó de ser la referencia.

¿Es el litro una unidad del Sistema Internacional?

No. La unidad SI de volumen es el metro cúbico; el litro es una unidad aceptada para uso conjunto con el SI y equivale a un decímetro cúbico.

¿Un kilobyte son 1.000 o 1.024 bytes?

Con el prefijo del SI, 1.000. Los 1.024 bytes son un kibibyte (KiB), que usa prefijos binarios. Mezclar ambos es la causa de que la capacidad anunciada de un disco no coincida con la que muestra el sistema operativo.

Fuentes